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Tener un hijo ya es un cúmulo de responsabilidades y decisiones que pueden estresarnos y, en verano, aún más. Los cambios de temperatura, el calor, la deshidratación y el tiempo libre pueden hacer que nuestra experiencia como padres se complique, y más siendo primerizos.

En otros artículos ya hemos hablado sobre los consejos para mantener a tu bebé a salvo del sol y el calor sin que se pierda el verano. Ahora, te traemos unas cuantas actividades para hacer en esta época y matar el tiempo, además de disfrutarlo en familia.

Según los expertos, uno de cada tres niños sufre alguna alergia y se prevé que en los próximos 10 años afecte a más del 50% de los europeos. En nuestro país, cerca de 2 millones de personas tienen alergias a ciertos alimentos.

En verano, con el cambio drástico de temperaturas, nuestro bebé se expone a una serie de riesgos que, en otras épocas del año, no lo son. El número de horas de sol aumenta considerablemente, pasamos más tiempo al aire libre, hacemos más excursiones a la playa o al campo…

Ante esta situación, es importante que seamos conscientes de que el organismo de los peques no está tan desarrollado como el de los adultos, por lo que es imprescindible que hagamos todo cuando esté en nuestras manos para que nuestro bebé no sufra estos riesgos.

¡El verano está a la vuelta de la esquina! Y, con él, llegan las vacaciones. Es tiempo de desconectar, de olvidarnos de la rutina, de disfrutar de divertidas jornadas en la playa, de dar largos paseos aprovechando el buen tiempo. También es tiempo, siempre y cuando podamos permitírnoslo, de hacer el equipaje y dejar nuestra casa por unos días para disfrutar de un gran viaje junto a nuestra familia.

En los primeros meses de tu bebé, la alimentación es bastante básica. La Organización Mundial de la Salud recomienda el consumo exclusivo de leche materna durante los seis primeros meses, y ésta posee todos los nutrientes para el crecimiento. Además, le proporciona la adecuada hidratación, sobre todo ahora que se acerca el verano.

Sin embargo, son muchas las dudas que surgen sobre la alimentación de tu peque una vez que llega al primer año de vida. ¿Qué darles de comer? ¿Qué cantidad es la correcta? ¿Sólidos, líquidos o ambos?

Ahora que ha llegado el calor, es imprescindible que nuestros peques siempre tengan una buena hidratación, pues estos la necesidad de agua que tienen estos es bastante mayor que la de los adultos.

El peso corporal de un lactante es un 70% agua. Por ello, al tener más que los adultos (50-60%), tienen que tomar a diario un 10-15% de su peso total en agua, pues tienen más probabilidades de sufrir una deshidratación que tenga importantes consecuencias en su salud.

Hasta hace unos años, la crianza de los hijos era una labor que correspondía exclusivamente a las madres. Los padres no formaban parte de este proceso y, en caso de que la madre no pudiese, eran otras mujeres, como las abuelas o las tías, las que ocupaban su puesto. Sin embargo, hoy, esta concepción ha cambiado completamente y cada vez son más los padres que se involucran en la crianza del bebé.

¡Las vacaciones están a la vuelta de la esquina! Y, ahora que hay un nuevo miembro en la familia, surge una pregunta muy importante: ¿cuál debería ser el destino que escojamos para que no suponga un problema con el peque?

Son muchos los lugares a los que podemos irnos de viaje con nuestros hijos; al fin y al cabo, todos tienen su encanto y, seguramente, ofrezcan diversión y entretenimiento las 24 horas del día. Sin embargo, hay algunos destinos que se caracterizan por estar diseñados especialmente para los peques. ¡Al menos, eso parece!

La interacción de los bebés con su entorno es fundamental para que estos desarrollen muchas de sus capacidades. Descubrir el “mundo”, especialmente en la naturaleza, es una actividad que, cuando el bebé esté preparado, deberíamos practicar a menudo.

En estas excursiones, es muy importante contar con una muy buena planificación. Aunque nos encante la aventura e improvisar, debemos ser conscientes de que, con un bebé, debemos estar preparados ante cualquier incidencia o imprevisto que puedan surgir.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los seis meses de edad del bebé. A partir de entonces, es importante que empecemos a introducir nuevos alimentos; es lo que se conoce como “alimentación complementaria”.

Los primeros doce meses de vida son fundamentales en el desarrollo de los peques, y es por eso que debe contar con una dieta que le aporte todos los nutrientes necesarios. En su primer año, las necesidades energéticas de un bebé pasan de 500 calorías a 1.100, aproximadamente.